Pasando por los barrios Velez Sarsfield, Floresta, Caballito y Almagro, la calle Felipe Vallese recorre casi 40 cuadras de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Va desde Gualeguachú hasta Juan Bautista Ambrosetti, con un corte entre Nicasio Oroño y Paysandú.
Por el barrio porteño de Caballito, sobre Canalejas, la actual Vallese, fue secuestrado un trabajador de la metalúrgica TEA, una fábrica de la zona, donde el hombre había sido nombrado como delegado. Fue el primer detenido-desaparecido de la historia argentina, a quien ahora y para se siempre se le rendirá un homenaje en la que es su calle: Felipe Vallese.
El 23 de agosto del`62, alrededor de las 23, Felipe salió de su casa. En Morelos y Canalejas se despidió de su hermano mayor, Ítalo y caminó por Canalejas hacia la calle Caracas. Exactamente, cuando llegó a Canalejas 1776, fue interceptado por varios hombres, un grupo de la Unidad Regional de San Martín.
“Se aferra a un árbol, tratando de aferrarse a la vida - asegura su hermano Ítalo - como presintiendo que esa vez podía ser la última”. En otras oportunidades, ya lo habían advertido sobre la posible “detención”. Felipe pidió ayuda, pero nadie pudo oírlo. Lo golpearon para que se suelte, lo redujeron y lo metieron adentro del auto. Se lo llevaron, de su calle, la que lo vio crecer y militar.
Quiso aferrarse a la vida para no perderla, y lo logró. Felipe vive en su calle, la que hoy le rinde un merecido homenaje, el pavimento Felipe Vallese...
